DÍA MUNDIAL CONTRA LA DROGA: Los perros que detectan droga y su poderoso olfato


Hoy es el Día Mundial Contra la Droga. Y como en muchas otras cosas, tenemos que agradecer a nuestros fieles compañeros y a su agudo sentido del olfato. 

No existe ninguna tecnología que logre superar la habilidad de un perro para detectar drogas gracias a su poderoso olfato. Hay muchos mitos sobre los perros que detectan droga, como por ejemplo que son adictos a ella. ¿O acaso los perros que detectan explosivos son adictos a ellos? 

Si los perros que detectan droga fuesen adictos y consumidores de estupefacientes se tendrían que renovar perros cada mes, ya que el trastorno producido por las drogas en el campo cerebral es muy importante. Si esto ocurriese aún en mínimas dosis, seguramente manifestaría trastornos a nivel de los núcleos de la corteza cerebral y sobre todo una importante pérdida del olfato, el cual posee neuronas de alta sensibilidad con conexión directa al cerebro. 

¿Cómo se entrena a un perro detector de droga?

perros que detectan droga

Las razas que suelen ser seleccionadas son la del labrador, el braco, el pastor alemán y el pastor belga. Generalmente solo se selecciona uno de cuarenta para realizar el trabajo. Lo más importante es que tengan buen temperamento, sean activos y moderadamente independientes. Aprenden jugando y asociando el olor de su juguete favorito con lo que deben buscar. 

El método más utilizado por la policía, el Jalom consiste en una caja de metal con dos compartimentos que se asegura para que el animal no tenga acceso a lo que hay en su interior. En uno de los espacios se coloca una bolsa con el olor del narcótico deseado y, en un compartimento separado, se coloca el juguete preferido del perrete. 

perros que detectan droga

El entrenamiento para los canes dura un mes. Para formar un binomio ideal entre un guía y su perro se necesitan al menos cuatro meses más. Aparte de ser sus entrenadores, se convierten en sus amigos. El policía debe conocer bien a su animal y reconocer la señales que le de, aunque estas sean mínimas.

 Y aunque para ellos es un trabajo divertido, la verdad es que el gasto de energía es considerable. Algunos de ellos, al cumplir los 6 o 7 años suelen jubilarse. Muchos se quedan en casa de su guía y compañero humano, mientras que otros son asignados a otros trabajos menos estresantes.

 

Y lo más importante, ¡siempre tienen recompensa! ¡Mimos, cariño y mucho amor a raudales!